Enemigos eternos

Enemigos eternos

Se buscan, vivos o muertos
Pedro el de los ojos perlados
Cuco Bobo el mayor
Ricardo el del rabo rojo
Garz el atroz
Garras
Alsofino
Guaby el látigo
Patas Rojas

El enemigo público número uno de los lagartijos son las aves. Prácticamente cualquier tipo de ave es un desastre potencial. Al volar, las aves detectan colas o cabezas en movimiento, bajan en picada y arrancan las pobres criaturas de sus senos familiares. Se llevan los lagartijos a lugares lejanos del bosque y disfrutan de comidas sabrosas. En las tierras bajas, las aves blancas conocidas como garzas son grandes depredadoras de los lagartijos. Ellas cazan y se comen los lagartijos y se los ofrecen a sus crías. En las montañas, varias aves comúnmente se alimentan de los lagartijos, incluyendo el zorzal pardo, el pájaro bobo mayor, el zorzal de patas coloradas, el guaraguao colirrojo y el guaraguao de bosque.

Desafortunadamente, las aves no son los únicos animales que cazan lagartijos. Las mangostas y los gatos callejeros en los bosques consideran que los lagartijos son sabrosos. Alsophis portoricencis (un pariente lejano de la culebra rayada) y la boa puertorriqueña cenan lagartijos. Los guabás, las arañas peludas, los ciempiés y hasta los lagartijos grandes han cazado los lagartijos jóvenes.

Que los lagartijos depredados descansen en paz.