Movimientos al danzar

Movimientos al danzar

Papadas y demostraciones

Primer movimiento
Un vistazo de cerca al Anolis gundlachi

Un foco ilumina un solitario A. gundlachi en el medio del escenario. El lagartijo está parado en atención. A la derecha del escenario, en la sombra, hay un narrador humano vestido con bufandas de brillantes colores.

Narrador: El A. gundlachi es un lagartijo de tamaño mediano, común en las montañas de El Yunque. Como se puede apreciar, tiene un hocico puntiagudo, cola delgada y cuatro patas, cada una con cinco dedos largos y garras. Es una linda criatura, ¿no cree usted? Los machos siempre son más grandes que las hembras y pueden medir hasta 75 milímetros, desde el hocico hasta la cloaca. La cloaca, debo explicar, es por donde ellos  - ¡ejem! - hacen popó. Su cola no se incluye en la medición de su longitud. En términos de color, el A. gundlachi es marrón o marrón oliva. Nótese la cantidad de marcas oscuras a los lados. El lagartijo también puede tener una serie de puntos y líneas color amarillo o verde amarillentas.

Un foco dirige la atención hacia la cara del lagartijo.

Narrador: A. gundlachi tiene un mentón amarillo. Es por ello que se le apoda como lagartijo de barba amarilla. También tiene ojos azules y una papada color marrón o amarillo marrón.

Un foco dirige la atención hacia la papada.

Narrador: La papada es una extensión a manera de abanico, como una gran manzana de Adán, bajo el cuello. Usualmente es más colorida en el macho, en comparación con la hembra.

Segundo movimiento
Luciendo Colores

Algunos lagartijos de varios colores desfilan por el escenario. Los colores varían desde verde brillante a marrón sombrío. Al llegar al final del escenario, viran y regresan caminando. Ocasionalmente, se paran y giran sus cuerpos en un círculo completo.

Narrador: La mayoría de los lagartijos puede cambiar de color. Toman diversos tonos de marrón. Si son verdes, cambian a marrón o casi a negro. Aunque mucha gente piense de otra manera, los cambios de color no parecen ser respuestas a los colores de fondo del bosque. Más bien, parecen resultar de reacciones por agitación o cambio en la temperatura.

La audiencia aplaude entusiasmada por el lagartijo verde intenso.

 

Tercer movimiento
Gestos

Varios lagartijos están parados en el escenario. Tras la orden del lagartijo en el centro, cada lagartijo realiza un movimiento específico. Uno expande y contrae la papada bajo su cuello. Otro realiza una serie de flexiones de brazos (“push-ups”). Mientras que el tercero sube y baja la cabeza, el cuarto saca la lengua y el quinto menea su cola. El lagartijo en el centro del escenario se vira hacia la derecha y luego hacia la izquierda y al hacerlo, la cresta en su espalda se atiesa y se relaja.

Narrador: Cuando desean demostrar que están en control – en el hablar cotidiano, “hacerse los machos” - los lagartijos expanden sus papadas. Esto ocurre durante el cortejo, cuando se asustan o cuando defienden su territorio. La papada se infla hasta convertirse en un saco bajo el cuello, parecido a un globo. A esto se le puede llamar lucir el pañuelo, porque la papada parece un pañuelo abierto. Otra variedad de gestos frecuentemente sigue después de que se luzca el pañuelo y nuestros artistas muestran algunos de estos gestos, que sirven a veces para reconocer a otros individuos de la misma especie. Por ejemplo, todos los lagartijos A. gundlachi realizan los mismos gestos. Cuando varias especies de lagartijos viven en la misma área, las exhibiciones se hacen más complejas y las papadas son más coloridas.

El favorito obvio de la audiencia es el lagartijo que hace “push-ups”.

 

Cuarto movimiento
El Reto

Dos lagartijos entran al escenario desde lados opuestos. Caminan uno hacia el otro y cuando están a varios pies de distancia, se enfrentan. El lagartijo con líneas verde amarillentas realiza exhibiciones para retar al otro. Hincha su papada y hace “push-ups”, sube y baja la cabeza y así por el estilo. Los movimientos tienen la gracia de un bailarín japonés de kabuki y la rapidez de un guerrero karateca. El otro lagartijo se pone a la altura de las circunstancias y realiza su propia serie de exhibiciones extrañas. Después de algunos minutos, el lagartijo con las líneas verde amarillentas mordisquea al otro, quien cae pero luego se levanta. Ambos lagartijos se mueven hacia lados opuestos del escenario. El lagartijo mordisqueado se va. Un tercer lagartijo aparece bajo el foco. El vencedor se aproxima al tercer lagartijo y nuevamente comienza a realizar una combinación de exhibiciones. El tercer lagartijo sale corriendo. El vencedor lo persigue y por varios minutos los lagartijos corren y se persiguen, corren y se persiguen. Luego, el tercer lagartijo se detiene y permite que el vencedor lo alcance. Caminando, dejan el escenario, juntos.

Narrador: Cuando un lagartijo entra al territorio de otro, ocurre una confrontación. Esta es una exhibición dramática de comportamiento ritual. El lagartijo residente luce su pañuelo como un reto al recién llegado y la reacción al reto va a depender de si el recién llegado es macho o hembra. Si es macho, se pone a la altura de las circunstancias, con exhibiciones similares, mientras que si es hembra, no reacciona o sale huyendo. Las competencias entre los machos se pueden resolver meramente con estas exhibiciones, aunque a veces los dos lagartijos pueden mordisquearse el uno al otro, pero sin causarse mucho daño. Si un macho cae al suelo, el vencedor tiende a olvidarse de él. Las hembras suelen huir tímidamente de los machos que tienen ganas de reproducir, pero si el varón persevera y todo va bien, la hembra finalmente permite que el varón la alcance y el proceso de reproducción toma lugar.

La audiencia aplaude frenéticamente, se para y grita “¡Bravo!”

La danza es un éxito.