Autoestima: ¿Quién la necesita?

Autoestima: ¿Quién la necesita?

¿Es usted un caracol hembra quien concuerda con su lado femenino? ¡Encuentre ayuda aquí!

Permíteme presentarme. Soy Syndy Caracol y soy una consejera quien trabaja en El Verde, dentro del bosque El Yunque. En los pasados meses, he escuchado varios comentarios preocupantes de parte de los caracoles juveniles. Esto es especialmente cierto para aquellos que concuerdan con su lado femenino (recuerde que todos somos hermafroditas). Piensan que son feas, gordas y lentas, y que las partes de sus cuerpos son grotescas. Los caracoles con baja autoestima tienden a pasar la mayor parte de su tiempo dentro de sus conchas. Y se me ha señalado que se comparan, de manera bastante injusta, con la población esbelta de los insectos palo del bosque. Debo responder.

Existe un gran número de razones por las cuales nos tenemos que sentir orgullosas de ser caracoles.

Aquí presento solo algunas razones:

1. Somos moluscos: animales de cuerpo blando que usualmente tienen una concha exterior o interior. También tenemos una cavidad corporal llena de fluidos. Fuimos uno de los primeros animales en tener una cavidad. Antes de que pueda decir, sarcásticamente, "¡gran cosa!", déjeme mencionarle algo. Esta cavidad protege nuestros órganos internos más complejos y fue una parte importante del desarrollo, en la evolución de los animales. En la escala de la evolución, somos más avanzados que animales como las aguavivas y los platelmintos. No somos tan avanzados como las estrellas de mar, las langostas, los insectos y por supuesto, los vertebrados (animales con columna vertebral).
Así que, ¡a sentir orgullo por nuestra cavidad corporal!

2. Con alrededor de 110,000 especies, los moluscos somos el segundo grupo más grande de animales y solamente los insectos tienen más especies que nosotros. Los moluscos son abundantes en el océano y en lugares terrestres y de aguas dulces. Existen siete subgrupos principales de moluscos y el nuestro es el de los gasterópodos, que consiste de caracoles, lapas y buccinos. Somos por mucho el subgrupo más grande, ¡ya que tenemos alrededor de 80,000 especies!
¡Así que, a sentir orgullo por ser gasterópodos!

3. Nuestra concha sirve de esqueleto para proteger nuestro cuerpo blando y está compuesta de proteína que se endurece con carbonato de calcio, un mineral extremadamente duro. No solamente las conchas nos proveen mucha protección, sino que también capturan la atención del ser humano. Los humanos admiran la forma espiral de nuestras conchas y las consideran casas rodantes. Tras un largo período de tiempo, nuestras conchas también pueden tomar el color de nuestros alrededores. Por ejemplo, nosotros los caracoles C. caracolla tenemos una concha de textura suave y color marrón oscuro que combina con nuestro hábitat sombrío. Otros caracoles, quienes viven en regiones de elevaciones bajas, tienen conchas de colores claros. Estas conchas reflejan la luz solar para prevenir el sobrecalentamiento. A esto le llamamos adaptación al medio ambiente.
¡Así que, a sentir orgullo por nuestras conchas!

Belleza en espiral
Soy un estudiante de arte y entiendo que nuestro atributo más atractivo es el patrón espiral de nuestras conchas. Un día lluvioso en el bosque, cuando no tuve nada más que hacer, busqué “espiral” en la enciclopedia y esto es lo que encontré: Un espiral es una curva plana que, en general, se desenrolla alrededor de un punto, mientras se mueve cada vez más lejos de ese punto. Los antiguos griegos fueron los primeros en describir los espirales y tras observarlos en la naturaleza, utilizaron el patrón espiral en la arquitectura. El patrón espiral que nosotros los caracoles vestimos (con orgullo) se llama el espiral equiángulo y de cierto modo es similar a un círculo en cuanto a que el círculo interseca sus propios radios (las líneas que conectan el centro del círculo con su límite exterior) a 90 grados, en todas partes. Este patrón se encuentra en las telarañas, en el nautilo (un compañero molusco) y en algunas flores.

4. Tenemos una simetría agradable, que quiere decir que las partes de nuestro cuerpo son iguales a cada lado de una línea divisoria. ¡Todos los animales más avanzados que nosotros tienen esta misma simetría corporal, pero nosotros fuimos de los primeros!
¡Así que, a sentir orgullo por nuestra simetría corporal!

5. De nuestro cuerpo blando sale un pie muscular que permite que nos movamos. En los caracoles terrestres, la base de este pie secreta mucosa, que deja una huella babosa y que ayuda a que nos deslicemos mejor. Ahora, entendemos que a los humanos les asquea un poco (está bien, les asquea mucho) la mucosa babosa, pero sin ella y nuestro pie prominente, no podríamos movernos.
¡Así que, a sentir orgullo por nuestro pie y nuestra mucosa!

6. Nuestra boca comienza cerca del pie y se extiende a manera de una lengua con miles de dientes puntiagudos que curvean hacia atrás, acomodados en filas. Al alimentarnos, la sacamos fuera de nuestra boca y los dientes actúan como una lima que raspa fragmentos de comida, de las rocas o de materia vegetativa. Sin tantos dientes, nos moriríamos de hambre.
¡Así que, a sentir orgullo por nuestros miles de dientes!

7. Un par de tentáculos sobresale de nuestra cabeza. En las puntas de los tentáculos hay unos pequeños ojos que permiten que veamos.
¡Así que, a sentir orgullo por nuestros ojos en las puntas de nuestros tentáculos!

Como podrán notar, tenemos el cuerpo perfecto para nuestras necesidades. Tres hurras por nuestros cuerpos. ¡Jip - jip - hurra, jip - jip - hurra, jip - jip - hurra!

Si usted o alguien que ama tiene problemas con la autoestima, yo estaré más que feliz de coordinarle una cita para el seminario “Arriba con los caracoles”.