Poemas a nuestro hábitat

Poemas a nuestro hábitat

Una colección de poesías por Sammy C. Caracolla

Oda a una heliconia
La heliconia es
la planta más hermosa del bosque.
Tiene hojas de un profundo verde, a manera de remos.
Éstas ascienden del suelo forestal.
Es de la familia de los guineos.
En vez de tener frutos como sus parientes los guineos,
cuelgan sobre el suelo unas brácteas como garras de langostas, rojas y amarillas.
Los colibríes obtienen agua de las diminutas piscinas
en las hojas en forma de remos.
Luego ayudan a que la heliconia se reproduzca.

La heliconia es mi planta favorita.
Como todo un C. caracolla, mi vida se centra en la heliconia.
De ella obtengo humedad y sombra,
y refugio del bullicio de la comunidad forestal.
Mis alimentos favoritos – algas y hongos y otras delicias –
yacen en las superficies
de las grandes y hermosas hojas.
Si hay muchas heliconias
donde vivo,
creceré y me multiplicaré.
Si no hay muchas,
no lo haré.
(Los científicos dicen
que la cantidad de heliconias
es un factor que puede limitar
nuestro crecimiento. Yo, un poeta,
prefiero decirlo a mi manera.)
Solamente en las sequías
necesito descender a regiones más húmedas
de hojas y suelos forestales.

Nuestros caracoles juveniles requieren
los hogares más frescos, húmedos y menos expuestos
de las bromelias
que viven en en el suelo.
Otros caracoles prefieren la palma de sierra,
mientras que algunos otros viven sus vidas enteras en hojas y tierra
del suelo forestal.
Algunos prefieren las áreas húmedas de las tierras bajas costeras.
Pero yo, Caracollus caracolla,
seré siempre fiel
a la bella heliconia
que crece en los bosques pluviales de las altas elevaciones.

Un estudiante graduado aporta al tema de las heliconias
Yo siento que la oda a la heliconia del Sr. Caracolla fue sincera, pero que carecía de datos. Investigo las heliconias y me gustaría añadir algunos datos. Por muchos años, estas plantas se consideraban matojos por algunos humanos quienes vivían cerca de ellas. Sin embargo, recientemente se han apreciado por su apariencia exótica y ahora los científicos los estudian más que antes.

Las heliconias se encuentran principalmente en los trópicos americanos, aunque hoy se cultivan en todas partes del mundo tropical. Existen de 200 a 250 especies naturales y por lo menos hay esa misma cantidad de variedades, que la gente cultiva tras combinar las especies. La mayor parte de las heliconias silvestres se encuentran en las regiones húmedas o muy húmedas, especialmente en elevaciones medianas de los bosques pluviales. También se pueden ver agrupamientos dramáticos en lugares abiertos a lo largo de las carreteras y en el bosque.

Muchas heliconias crecen más altas que un ser humano. Los retoños de las heliconias emergen de rizomas. Estos son tallos que crecen bajo tierra, horizontalmente. Cada retoño tiene tallos que pueden crecer hasta varios metros. Las hojas se despliegan en lados opuestos del tallo. Algunas hojas son largas y crecen verticalmente, de manera similar a los guineos. Otras son más pequeñas y crecen horizontalmente o en ángulo. La mayoría de los tallos culminan en un racimo de flores y algunos de estos racimos crecen directamente hacia arriba, mientras que otros cuelgan como si fuesen ornamentos. Los racimos que parecen hojas se llaman brácteas. Estas son las partes más dramáticas de las heliconias y la mayoría de ellas son rojas, anaranjadas, rosas y amarillas. Las flores como tal son pequeñas y mucho menos llamativas.

Las heliconias son hermafroditas. Cada planta contiene partes sexuales femeninas y masculinas. Aun así, necesitan ser polinizadas para producir semillas fértiles. En el trópico americano solo los colibríes polinizan las heliconias. Las aves vuelan hasta llegar a las brácteas con sus colores brillantes. Cuando las aves colocan sus picos dentro de las flores, para obtener néctar, también transfieren el polen de flor a flor.

Espero que esta información sea, bueno, informativa.

Oda a la humedad
Alabada sea la lluvia.
De todos los recursos del bosque pluvial -
los árboles, las hojas, las aves y las abejas -
nosotros los C. caracolla somos quienes más necesitamos humedad.

Prosperamos en los bosques tropicales
porque sus condiciones son muy húmedas.
Crecemos y nos multiplicamos descomunalmente
cuando las condiciones son muy húmedas.
La mayoría de nosotros sobrevive hasta llegar a ser adultos
y crecemos grandes y fuertes
cuando las condiciones son muy húmedas.

Cuando las condiciones son secas,
nos cobijamos en nuestras conchas
y nos quedamos terriblemente inactivos.
Somos más activos
en días nublados
comparado con cuando el sol brilla intensamente.
De hecho, perder la humedad de nuestros cuerpos
es nuestra causa principal de muerte.
Esto es especialmente cierto para los caracoles juveniles.
La humedad es entonces uno de nuestros más importantes
requerimientos para vivir.
Junto a la heliconia,
el agua es un factor limitante
en nuestra supervivencia.
Sin ella,
nuestra población se desplomaría.

Damos gracias por la humedad en todas sus formas:
lloviznas, aguaceros, brumas y neblinas,
nubes bajas y altos huracanes
(bueno, quizás no los huracanes, porque no nos gusta ahogarnos).

Alabada sea la lluvia.

Oda a nuestro AH
Todos los caracoles dicen esto:
No hay nada mejor que nuestro AH.
Somos leales a nuestro AH.
Aprendemos desde jóvenes a escoger nuestro propio AH
y permanecer allí el resto de nuestros días.
Nunca nos alejamos mucho del mismo
(nunca más de 20 metros).
De noche somos más activos.
Vagamos libremente hasta los confines
de nuestro AH.
Durante el día, cuando estamos menos activos,
nos refugiamos en nuestro AH.
No somos territoriales.
No nos molesta compartir nuestro AH
con otros caracoles y animales.
Para nosotros, nuestro AH
es el mejor sitio que cualquier otro del mundo.

Te preguntarás, ¿qué será
el AH?
AH es nuestro ámbito de hogar.
Ya lo sabes.