Carmen Coquí, su agente de Bienes Raíces, les habla sobre el lugar perfecto para vivir

Carmen Coquí, su agente de Bienes Raíces, les habla sobre el lugar perfecto para vivir

Nota del editor: Esta entrevista entre Carmen Coquí y este humilde servidor se realizó el martes pasado en una rama alta de un árbol de palo colorado, cerca de la quebrada Sonadora en la región de El Verde.
(K): Kurt Coquí, editor y entrevistador
(C): Carmen Coquí, agente de bienes raíces

Kurt Coquí (K): Bienvenida, Sra. Coquí y gracias por hablar con nosotros hoy. Como agente de bienes raíces de coquíes, nos puedes ayudar a conocer dónde y cómo viven los coquíes. Por supuesto, el lugar en que vivimos se conoce como nuestro hábitat. ¿Podemos comenzar con una o dos preguntas generales?

Carmen Coquí (C): Desde luego que sí, Kurt y por favor, llámame Carmen.

K: Gracias, Carmen. Sabemos que hay muchos coquíes en el bosque El Yunque, pero, ¿los coquíes, son así de comunes alrededor del mundo, digamos, en la parte norte de Canadá o en la parte sur de Australia?

C: Oh no, Kurt. Hay más de 200 especies de ranas Eleutherodactylus, pero se encuentran principalmente en el Caribe y en Centroamérica. Nunca he tenido que conseguirle una casa a un coquí proveniente de Australia o de Canadá.

K: ¿Por qué solo en el Caribe, Carmen?

C: Bueno, eso es algo complicado, Kurt, pero simplemente odiamos el frío y nuestra piel se reseca terriblemente en los climas áridos. Las islas están aisladas, pero quedan cerca de los exuberantes bosques de Centro y Suramérica, y como el clima es cálido y húmedo, el Caribe se ha tornado en un lugar ideal y relativamente seguro para las ranas Eleutherodactylus.

K: Carmen, tú dices "Eleutha...", “Eleutero...", “¡Eleutherodactylus!", tan bien.

C: Gracias, Kurt y debo decir que la densidad de ranas Eleutherodactylus aquí en Puerto Rico y en la isla vecina de Jamaica es una de las más altas que se haya registrado en el mundo.

K: ¡Santos cielos! ¿Quiere esto decir que encontraríamos familiares en cualquier lugar en Puerto Rico?

C: No en cualquier lugar. Encontrarás coquíes en los lugares húmedos y bastante frescos (¡pero no en los fríos!). Algunos de nosotros nos gusta quedarnos en el suelo (¡a pesar de que nos llamamos ranas arbóreas!) o en los arbustos bajos. Otros preferimos las ramas de los árboles, mientras que otros nos trepamos a los doseles forestales frondosos de los árboles más altos. Yo personalmente prefiero las ramas altas de los árboles. Pero, fíjate, yo he visto coquíes que viven muy bien sobre los peñones en los riachuelos (¡hasta que llegan las lluvias fuertes!) y algunas especies se han adaptado a los claros de los bosques, aunque no sé cómo. ¡Eso sería demasiado seco y soleado para mí!

K: Cuando visité a mis amigos en las montañas, noté que la mayor parte de esos coquíes vivían al nivel del suelo. ¿Por qué es eso, Carmen?

C: Bueno Kurt, esa es una buena observación. Tienes razón. La mayor parte de los coquíes de las bajuras viven en árboles, mientras que la mayoría de los de la altura viven en el suelo. No estoy segura, pero creo que en las elevaciones más bajas subimos a los árboles para mantenernos frescos y no tenemos que hacer eso en elevaciones más altas. ¿Sabes? Los expertos le llaman a este proceso adaptación, que es cuando una especie cambia y se ajusta más a su medio ambiente. Déjame preguntarte esto: ¿Sabías tú que aunque los coquíes de las bajuras a menudo suben a las tierras altas, los de las tierras altas nunca bajan a las llanuras?

K: ¡Guao, eso es interesante! Siempre me había preguntado por qué mis amigos de las montañas altas no bajan a visitar. Ahora sé que no es por algo que hice o dije.

C: Supongo que tú sabes que las ranas de nuestra especie, E. coqui, pueden vivir bien en casi toda nuestra isla y que nos puedes encontrar en casi todas partes, excepto en los lugares muy secos. Por eso somos tan comunes. La mayoría de las otras especies vive en lugares muy especializados. Por ejemplo, E. unicolor (que tal vez conozcas como el coquí duende) vive en túneles bajo el musgo, las rocas y las raíces en los picos del bosque enano. ¡En ningún otro sitio! No importa cuán barata y linda sea la casa que yo les muestre. Por supuesto, si les pasara algo a esos picos, ¡quedarían liquidados!

K: ¿Y cuál dirías tú que es la casa que más se vende?

C: Yo diría que los huecos (“hidey holes”) que sirven como escondites: refugios pequeños, cómodos y seguros que se encuentran bajo los troncos y en las hojas grandes como las hojas del yagrumo hembra.

K: ¿Cual dirías tú que es el criterio más importante a resaltarle a tus clientes cuando enseñas el "hogar perfecto" para coquíes? 

C: Sin duda, todos necesitan una buena provisión de desperdicios u otra cubierta protectora apropiada del suelo.

K: ¿Desperdicios? ¿Te refieres a la basura como botellas y servilletas y otros artículos que Homo sapiens debería echar en los zafacones?

C: Muy gracioso, Kurt. No, para nosotros, desperdicio significa la capa superior del suelo del bosque, que consiste principalmente de hojas caídas y otra materia orgánica en proceso de descomposición. Los organismos que más se responsabilizan de descomponer las hojas son las bacterias, los hongos y el comején, y se llaman descomponedores. Si prefieres, le podemos llamar hojarasca. La hojarasca es extremadamente importante para nosotros, de tantas maneras. Es un lugar donde podemos relajarnos con bastante seguridad y escondernos de nuestros enemigos. Tú supiste lo de Cocoa, ¿verdad? Él odiaba permanecer en la hojarasca y decía que le parecía claustrofóbico. No quería bajar de los árboles para nada. Bueno, pues pasó a mejor vida la semana pasada.

K: Sí, me enteré y lo siento.

C: De todas formas, en la hojarasca también encontramos alimento y humedad adicional, de necesitarla. Los coquíes juveniles permanecen en la hojarasca hasta estar listos para explorar y los coquíes adultos la utilizan como lugar seguro para construir sus nidos. ¡No es posible llamar un sitio tu hogar sin un buen montoncito de hojarasca!

K: ¿Y qué tipos de vecindarios encuentras que debamos evitar? 

C: ¡Los secos! Necesitamos lluvia. Necesitamos condiciones húmedas. Esto es TAN importante. Si no tenemos mucha lluvia, se nos hace difícil encontrar alimento y trepar árboles, y no nos podemos mover rápidamente. La sequedad es especialmente perjudicial para nuestros juveniles. Ni siquiera quieren salirse de sus refugios durante las noches secas. No mucha gente sabe esto, Kurt, pero el factor limitante principal para la población de coquíes en El Yunque no es la escasez de alimentos sino las condiciones secas ocasionales. Permíteme explicar. Como toda criatura viviente, necesitamos ciertos requerimientos para poder sobrevivir: alimento, agua, albergue, temperatura correcta y así por el estilo. Si no tenemos lo suficiente de un requerimiento, no viviremos bien y hasta pudiésemos morir. Esto se llama factor limitante y para nosotros el agua es un factor limitante. Sufrimos si hay sequía en el bosque. Nuestros juveniles mueren rápidamente y nosotros, los adultos, no podremos reproducir y eventualmente, también morimos. ¿Tú sabías eso?

K: No, Carmen, no sabía eso, pero lo he anotado y lo transcribiré. Muchas gracias por haber conversado conmigo. ¿Hay algo más que quieras añadir?

C: Sí, Kurt. Yo deseo que los lectores sepan que tengo un excelente hogar a la venta a dos árboles de aquí. Tiene una preciosa vista y mucha hojarasca en su base.

K: ¿Se desocupó recientemente?

C: Sí, así fue. El último dueño murió al ser atacado por un múcaro que ha estado merodeando por la vecindad.

K: Ah, bueno, ¿pero no sería mejor no mencionar lo del múcaro?

C: Tal vez no. Puede dificultar la venta de la propiedad.

K: Adiós, Carmen y muchas gracias por compartir tus éxitos y conocimientos conmigo y con nuestros lectores.