Acerca de cómo las hifas perdidas encontraron su hogar

Acerca de cómo las hifas perdidas encontraron su hogar

Hace mucho tiempo, en los primeros días del bosque El Yunque, una masa de filamentos de hongos llamados hifas apareció en la parte alta de un árbol. Arropó una rama que estaba como a 30 metros (100 pies) del suelo y sobre el mismo solo se encontraba el cielo azul y el sol candente.

"¿Cómo llegamos aquí?", preguntó una de las hifas.

Nadie conocía la respuesta, aunque todas se dieron cuenta de que algo no andaba bien. Se sintieron excesivamente acaloradas, secas y también sentían un poco de vértigo. No solo no sabían cómo habían llegado allí sino que ni siquiera sabían dónde deberían estar.

Comenzaron a preocuparse. Mientras más se preocupaban, más se enredaban entre ellas mismas. Una imploró: "Debemos relajarnos. Si no lo hacemos, nunca saldremos de este lío".

De modo que las hifas se relajaron. Se enderezaron y desenredaron, unas de otros. Comenzaron a descender por las ramas del árbol, una tras otra, más y más abajo, hasta llegar al medio del árbol. Allí las temperaturas eran un poco más frescas, las hojas les proveían sombra y el aire era más húmedo. Pero, aunque era un lugar mucho mejor, el medio del árbol tampoco les parecía apropiado.

Se relajaron un poco más y pronto se encontraron en el suelo, cerca del tronco del árbol, entre un montón de hojas y todas estuvieron de acuerdo en que aquel lugar era mucho mejor. Les gustó la humedad del suelo forestal, las hojas mojadas pegadas a este suelo y la sombra profunda y la temperatura agradable.  Este era un lugar para crecer hifas y permanecer allí por un tiempo.

Sin embargo, aún no se sentían “en casa”. No estaban seguras si allí podrían sobrevivir. Algo les faltaba y ansiaban ese algo.

Por supuesto, cualquiera que lea esta historia sabe que los hongos constituyen el reino de organismos más ampliamente distribuido en el planeta Tierra, aunque cada especie tiene su propia extensión limitada. En el bosque pluvial El Yunque, donde viven nuestras hifas perdidas, los hongos se desarrollan favorablemente. Centenares de especies - quizás tantas como mil - prosperan en los suelos húmedos y oscuros de los bosques pluviales. Éste es su hábitat preferido o lugar preferido para vivir. En las partes montañosas del bosque, algunos hongos amarran las hojas caídas y así evitan que las hojas y otra materia orgánica (materia que contribuyen los organismos vivientes) se deslicen cuesta abajo. A causa de la alta humedad en El Yunque, los hongos tienen condiciones más favorables de crecimiento que el moho mucilaginoso, que es otro organismo del suelo forestal. (¡Moho mucilaginoso! ¡Qué asco! El nombre nada más evoca algo con que no te quisieras topar en una noche oscura y de tormenta.)

Al día siguiente, una rama cayó al lado de las hifas perdidas. Ahora supieron que lo que les faltaba era madera. Algunos hongos obtienen sus nutrientes de hojas y hojarasca que se encuentran en la parte de encima del suelo del bosque. Otros hacen sus hogares debajo de la madera muerta, al anclar sus hifas en la madera para obtener sus nutrientes y por hacer esto se llaman descomponedores de madera. Resulta que las hifas perdidas eran descomponedores de la madera, de una especie llamada hongo velo de novia. Ahora tenían un hogar perfecto y luego de un día angustioso, una vez más encontraron su nicho: su lugar en la comunidad forestal.

Hasta donde yo sepa, nunca se volvieron a ver alfombras de hongos velo de novia en los doseles de los árboles del bosque El Yunque.

Y así fue como las hifas perdidas encontraron su hogar.

¿Extraterrestres en El Yunque? Usted decide.
Una publicación local llamada Misterios recientemente reportó un extraño brillo en el suelo, en una colina cerca del Río Icacos, en el bosque de El Yunque. Las fuentes expertas consultadas por la revista declararon que el brillo parece ser de origen extraterrestre. Confirman que el brillo apareció por primera vez la mañana después de que unos campesinos del área divisaron unos objetos no identificados que sobrevolaron el bosque.

Por otro lado, los científicos niegan que el brillo fuese de  origen extraterrestre. Afirman que es producto de unos hongos particulares que crecen en el bosque y que además hay tantos hongos en El Yunque que tales descomponedores voraces consumen cualquier desperdicio que caiga al suelo. En la noche, algunos de estos hongos emiten un brillo tenue y si hay muchos en una misma área pueden parecer muy misteriosos. El brillo amarillo verdoso hasta puede iluminar las veredas.

¿Cuál versión es la verdadera?