Acerca de cómo los hongos obtuvieron su propio peino

Acerca de cómo los hongos obtuvieron su propio peino

Había una vez dos reinos de organismos en el planeta Tierra. Un organismo es una forma de vida individual. Uno de los reinos era el de las plantas, que son organismos sin movilidad y con clorofila, que es un pigmento verde que captura la energía solar mediante el proceso de la fotosíntesis. El otro reino era el animal, integrado por organismos que se mueven, sin clorofila y capaces de capturar o absorber su alimento. Al dividirse todos los organismos vivos en dos reinos, se logró tener un sistema de clasificación muy organizado. Y así todos vivieron felices y en armonía por mucho tiempo.

Todos, excepto los hongos y algunos otros organismos. A los hongos los agruparon en el reino de las plantas, lo cual no era satisfactorio ya que los hongos no son verdes como las plantas ni pueden hacer su propio alimento por medio de la luz solar, como pueden las plantas. En muchos aspectos, los hongos eran más afines al reino animal, ya que tanto los hongos como los animales tienen que comer para vivir y tienen paredes celulares que son duras. Los animales pueden moverse, sin embargo, la mayoría de los hongos no puede moverse como los animales ni se parece a ellos. Y allí se quedaron los hongos, por mucho tiempo, en el lugar más bajo y por ello, primitivo, del sistema de clasificación de plantas. Este sistema expresaba la manera en la cual se desarrollaron los grupos de plantas. Los hongos se sentaron a mirar los estudiantes de biología, quienes se maravillaban por la belleza dramática del girasol y por la espléndida complejidad de la orquídea. Ambas plantas aparecían en las partes más altas (y por ello, complejas) del sistema de clasificación de plantas.

Después de un tiempo, los investigadores comenzaron a utilizar microscopios más sofisticados para estudiar en detalle las hojas, los tallos, las células y los átomos de las plantas y los animales. Reconocieron que su antiguo sistema de clasificación, aunque ordenado, no era certero. Los hongos eran bastante distintos a los otros organismos y no se parecían a las plantas ni a los animales.

Se realizaron cambios. Hoy, cuando abrimos un libro de biología, encontramos un sistema de clasificación muy distinto. En la mayoría de los libros, hallamos seis reinos y no dos. En la parte inferior del sistema de clasificación encontramos tres reinos con nombres muy extraños (escritos en latín): Eubacteria, Archaebacteria y Protista. En la parte superior hay tres ramas: Animalia (animales), Plantae (plantas) y Fungi (hongos). El reino de los hongos contiene más de 77,000 especies, compuestas por moho del pan, levaduras, setas (que tienden a ser comestibles) y hongos venenosos.

Y así fue como los hongos obtuvieron su propio reino. Y vivieron felices para siempre.